En las enseñanzas de Mikao Usui, la gratitud ocupa un lugar central. No es una herramienta para atraer riqueza, éxito o acontecimientos favorables. Es un camino para cultivar un corazón sereno y una mente clara.
El tercer principio del Reiki dice simplemente:
Kansha shite.
Sé agradecido.
En japonés, kansha (感謝) expresa un profundo reconocimiento hacia la vida. No es únicamente dar las gracias cuando algo nos agrada; es comprender que todo cuanto somos ha sido posible gracias a innumerables personas, circunstancias y dones que hemos recibido.
Respiramos un aire que no hemos creado. Caminamos sobre una tierra que nos sostiene. Nos alimentamos gracias al trabajo de otros. Aprendemos de nuestros maestros, de nuestra familia, de nuestros amigos e incluso de quienes nos desafían. Desde esta comprensión nace la gratitud.
Para Usui, el agradecimiento era una forma de purificar el corazón(kokoro 心). Un corazón agradecido deja de luchar constantemente contra la realidad y aprende a vivir plenamente el momento presente. Cuando desaparece la obsesión por lo que falta, surge una paz profunda.
Por eso, en el Reiki tradicional no se enseña que debamos agradecer para que el universo nos conceda más cosas. Se enseña que, al vivir en gratitud, dejamos de experimentar el mundo desde la carencia y comenzamos a percibir la abundancia que ya nos rodea.
Curiosamente, cuando el corazón cambia, también cambia nuestra vida. Nos volvemos más humildes, más atentos, más generosos y más conscientes de las oportunidades que antes pasaban desapercibidas. No porque la gratitud obligue al universo a responder, sino porque transforma nuestra manera de mirar y de actuar.
El verdadero significado de Kansha shite podría resumirse así:
Agradece sin esperar recompensa.
Agradece porque estás vivo.
Agradece porque cada experiencia, agradable o difícil, puede convertirse en una oportunidad para crecer.
En esa actitud de respeto y reconocimiento reside el espíritu del Reiki de Mikao Usui. La gratitud deja de ser un medio para conseguir algo y se convierte en una forma de caminar por la vida con sencillez, humildad y presencia.
Cada mañana y cada noche, al recitar los Cinco Principios, recordamos que el mayor regalo no es recibir más, sino despertar a la riqueza de aquello que ya nos ha sido dado. Ese es el auténtico espíritu de Kansha shite.
Jos Gayá
Dento Reiki Shihan