En 1922, Mikao Usui alcanzó un profundo estado de expansión de consciencia que transformó completamente su vida. A través de esa experiencia experimentó el Anjin Ryūmei, la paz profunda del espíritu, y recibió la conexión con Reiki: la Energía Vital Universal que impregna toda la existencia.

A partir de entonces, Reiki se convirtió no solo en un método orientado al bienestar físico y emocional, sino también en un camino de desarrollo interior y despertar de la consciencia.

La gran aportación de Usui Sensei fue descubrir una forma de transmitir esa conexión espiritual y energética a otras personas mediante un método específico llamado Reiju.


¿Qué es Reiju?

La palabra Reiju puede traducirse como:

“Conceder espíritu”
o
“Transmisión espiritual”.

No se trata simplemente de una ceremonia simbólica, sino de una experiencia destinada a despertar en el alumno la capacidad de conectar conscientemente con Reiki.

Gracias al Reiju, el practicante aprende a canalizar la Energía Vital Universal sin utilizar su propia reserva energética personal.

Este punto es fundamental.

Muchas personas poseen de forma natural cierta sensibilidad energética y pueden transmitir energía a través de las manos. Sin embargo, dentro de la tradición del Reiki Usui, no toda transmisión energética puede considerarse Reiki.

Para que una práctica pueda denominarse realmente Reiki, el practicante debe haber recibido Reiju de un maestro cualificado perteneciente a una línea auténtica de enseñanza.


La diferencia entre transmitir energía personal y canalizar Reiki

Cuando una persona trabaja únicamente con su propia energía vital, es frecuente que experimente cansancio, agotamiento o sensación de desgaste después de realizar tratamientos.

Esto ocurre porque está utilizando sus propios recursos energéticos individuales.

En cambio, tras recibir varios Reiju —tradicionalmente al menos tres en el nivel inicial— el practicante aprende a actuar como canal de Reiki, permitiendo que la energía fluya desde una fuente universal y no desde el esfuerzo personal.

Por ello, al ofrecer Reiki no solo se beneficia quien lo recibe. La energía también atraviesa al practicante, armonizando simultáneamente su propio cuerpo y estado emocional.


La ceremonia de Reiju

Tradicionalmente, Reiju se realiza mediante una pequeña ceremonia en un ambiente de recogimiento y presencia.

Durante el proceso se recitan los Gokai, los cinco principios de Reiki, utilizando Kotodama: palabras cargadas de vibración y fuerza espiritual.

La finalidad de esta práctica es aquietar la mente, liberar tensiones internas y abrir espacio para una conexión más profunda con la consciencia esencial.

Desde la visión tradicional japonesa, Reiju no añade nada externo a la persona. Más bien elimina obstáculos y ayuda a recordar un estado interior que ya existía en su naturaleza original.

Es una especie de retorno a la esencia.


Reiju y la consciencia

Desde una perspectiva contemporánea, algunas personas interpretan Reiju como un proceso de activación neuroenergética relacionado con estados ampliados de consciencia.

Personalmente, podría compararse simbólicamente con una activación de la glándula pineal, entendida tradicionalmente como un puente entre cuerpo, mente y consciencia.

En el antiguo sintoísmo japonés se hablaba de ello como la unión entre el Cielo y la Tierra.

Esta idea aparece representada bellamente en la simbología japonesa:

El Koi, la carpa que nada contra corriente, simboliza la fuerza vital de la Tierra y el esfuerzo de superación interior. El dragón blanco (Ryū Yin) representa la energía celeste.

Cuando el Koi logra ascender y saltar hacia el cielo, el dragón lo acoge y ambos se unen, representando el equilibrio perfecto entre Yin y Yang, materia y espíritu, Tierra y Cielo.

De forma similar, Reiju ayuda a elevar la consciencia por encima de la agitación mental y permite experimentar instantes de profunda calma y claridad interior.

En la tradición zen, esta experiencia de silencio interior y ausencia de excitación mental se aproxima a lo que se conoce como Satori.


La importancia de recibir Reiju periódicamente

En las escuelas tradicionales japonesas, los practicantes continúan recibiendo Reiju regularmente incluso después de completar su formación inicial.

Esta costumbre ayuda a mantener la sensibilidad energética, profundizar la práctica y recuperar el equilibrio interior, especialmente en periodos donde la conexión con Reiki se ha debilitado por falta de práctica constante.

Sin embargo, en muchas líneas occidentales esta tradición se ha ido perdiendo progresivamente.

Con el tiempo, numerosos sistemas han sustituido el Reiju original por conceptos como “iniciación”, “activación” o “sintonización”, modificando en ocasiones la esencia del método transmitido por Usui Sensei.

Precisamente ahí reside una de las diferencias más importantes entre las distintas líneas de Reiki existentes en la actualidad.


La importancia de una enseñanza auténtica

En un tiempo donde abundan las ofertas rápidas y superficiales, resulta importante investigar seriamente el origen y la calidad de la enseñanza que se recibe.

La profundidad de Reiki no depende de títulos, marketing o promesas llamativas, sino de la autenticidad de la práctica, la experiencia directa y la coherencia del maestro que la transmite.

Como dice el antiguo refrán:

“No todo lo que brilla es oro.”

Reiki es un camino de sensibilidad, práctica y transformación interior que requiere tiempo, constancia y profundidad para ser verdaderamente comprendido.

— Jos Gayá